Adicciones Infantiles

Una adicción es una enfermedad física y emocionalmente, según la Organización Mundial de la Salud. En el sentido tradicional es una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación causada principalmente por la satisfacción que esta causa a la persona.

Uno de los riesgos de los videojuegos es su capacidad adictiva, sobre todo en la etapa adolescente, puesto que éste puede llegar a desarrollar una exagerada afición al videojuego que puede tener consecuencias nefastas, con una gran dependencia psicológica: en casos extremos puede llegar a desarrollar ludopatía.

Si no se controla adecuadamente, el videojuego podría generar conductas muy dependientes y adictivas, sobre todo en niños muy impulsivos . De tal forma que estos niños aumentarían de forma progresiva sus conductas impulsivas en intensidad y urgencia, consumiendo cada vez más de su tiempo, energía y recursos emocionales y materiales.

Los videojuegos generan una dependencia que prospera y se perpetúa, constituyendo los denominados círculos viciosos de la dependencia, tanto psicológica como socialmente, ya que el adicto frecuenta cada vez más los círculos relacionados con el juego.Tomás Ortiz Alonso. Catedrático. Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica

Los padres deben comprobar si sus hijos manifiestan un impulso irresistible a realizar actos motrices exagerados o notan una sensación creciente de tensión o de activación antes de llevar a cabo la actividad y experiencia de placer, gratificación o liberación en el momento exitoso del videojuego o una frustración acompañada de reacciones motoras o verbales exageradas en el caso de fracaso. Tienen que estar pendientes de su hijo: si está constantemente preocupado por el videojuego, si le ocasiona  grandes esfuerzos, inquietud o irritabilidad el interrumpir o detener el juego…

La utilización de métodos de resonancia magnética durante el uso de videojuegos ha demostrado que  juegos violentos y no violentos activan diferentes regiones del cerebro

Los títulos violentos mostraron un considerable incremento de actividad en la región del cerebro relacionada con las emociones y una reducción en las áreas que estimulan la concentración, la planificación y el autocontrol

Por el contrario, aquellos que jugaron a juegos no violentos, entre los que se encuentran los juegos de conducción que sirvieron como para el experimento, mostraron una mayor actividad cerebral en esas zonas. Aunque no se puede todavía afirmar que existan investigaciones concluyentes para aseverar que los videojuegos violentos llevan a comportamientos violentos; es decir, no se ha encontrado una relación de causa-efecto, sí parece existir relación entre una mayor conducta agresiva y el uso o abuso de estos videojuegos.

Algunos autores defienden que la violencia en los videojuegos es más perjudicial que la de la TV o el cine, ya que en estos medios el espectador mantiene una actitud pasiva, mientras que en los videojuegos el sujeto asume una actitud protagonista en esas situaciones de agresividad extrema cada vez mayor y más realista, situaciones que pueden después verse expuestas a la imitación o emulación por parte de los jóvenes influenciables

Enero 22, 2016

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